Juan Carlos Calderón

Juan Carlos Calderon - HANSA-AG

Presentamos un interesante análisis gráfico del diseño para el Edificio HANSA en La Paz, del Arq. Juan Carlos Calderón.

juan carlos calderon - diseñobolivia.com

Ilustración cortesía: Héctor Laura ART

Proyecto: EDIFICIO HANSA
Cliente: HANSA LTDA.
Localización: Av. Mariscal Santa Cruz esq. Yanacocha, La Paz - Bolivia
Arquitecto: Juan Carlos Calderón
Superficie construida: 18.480 m2
Costo estimado de la obra: 4,000,000.00.- U$d.
Ingenierías: SICO Asesoramiento, Estudios Preliminares, Diseño de Arquitectura, Estructuras, Instalación Sanitaria, Eléctrica y Termomecánica (HVAC), Supervisión de Estructuras y Obra Gruesa
Año: 1975, 1976 - 1979

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Ilustración cortesía: Héctor Laura ART


Análisis gráfico VIDEO:

Análisis gráfico, Edificio HANSA - Cortesía: Arq. J.Paul Dávila F. y equipo. La Paz, Bolivia.


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2022

Juan Carlos Calderón - CAF

Edificio de la Corporación Andina de Fomento en La Paz, Bolivia.

Arquitecto Juan Carlos Calderón

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Original Sketch, exterior / Boceto exterior - Arq. Juan Carlos Calderón

El Edificio de la Corporación Andina de Fomento situado en la ciudad de La Paz, Bolivia, está diseñado para ser ocupado por las oficinas corporativas de su representación en esa ciudad. Consta de áreas de trabajo propiamente dichas, oficinas ejecutivas y otros espacios ocupados por salas multifuncionales, biblioteca, comedor de personal, galería de arte y  un auditorio para ciento treinta personas. Cuenta además con un área de estacionamiento en dos niveles con capacidad para 38 vehículos. Está dividido en dos volúmenes laterales sobre un gran hall, el principal ocupado por todas las áreas de trabajo y esparcimiento y el otro por espacios de circulación vertical, baterías de baños y otros servicios. Ambos volúmenes se comunican por medio de puentes vidriados que cruzan el gran espacio central el que se halla cubierto por una estructura de metal y vidrio. Las áreas públicas, semi-públicas y privadas están repartidas en los correspondientes tres niveles del edificio.

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Building´s front & main entrances / frente e ingresos principales - Arq. Juan Carlos Calderón

La estructura está construida en hormigón armado con elementos importantes de vidrio y granito.

El proyecto arquitectónico ha sido el resultado de un concurso de ideas.

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Plan sketch / boceto de planimetría - Arq. Juan Carlos Calderón

El edificio no es una estructura corporativa más, sino que expresa el carácter andino de los cinco países que conforman la Corporación. Los elementos de su arquitectura simbolizan las características excepcionales de los mismos.

La ciudad de La Paz está situada en un valle rodeado de agrestes montañas coronadas por uno de los macizos más importantes de América, el Illimani. Su presencia forma parte ineludible del que hacer cotidiano de la urbe. Es, por consiguiente, una feliz coincidencia que el terreno elegido para el edificio de la CAF esté situado al borde de un profundo cañón y que en su lado posterior se pueda gozar de una magnifica vista que jamás será cubierta por futuras construcciones.

El que los cerros más importantes se encuentren hacia el Este, sugiere la creación de un eje longitudinal siguiendo esta última dirección.

Tal giro contribuye además a que la fachada principal del edificio haga un ligero ángulo con la vía orientándose así hacia el área de la avenida donde se encuentran algunas de las principales edificaciones.

SIMBOLISMO ANDINO. Un extenso atrio de acceso, constituye un leve plano inclinado que simboliza el ascenso a los macizos andinos y concuerda con la topografía de la ciudad.

Cinco elementos monolíticos al final del atrio aluden a los cinco países fundadores de la Corporación Andina de Fomento y constituyen grandes portales de entrada al edificio.

El proyecto arquitectónico muestra un juego de volúmenes interrumpido por la transparencia de un gran plano vidriado que, repitiéndose al fondo de una plazuela central, logra así identificar al complejo con la presencia de los cerros circundantes.

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El volumen del auditorio avanza separadamente hacia la avenida constituyendo otro importante elemento de aspecto telúrico-andino del complejo. Consta de un acceso directo desde la avenida y otro desde la plazuela, lográndose así que el espacio pueda ser utilizado independientemente o en conjunto con el área pública del edificio.

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El área de estacionamiento para 38 automóviles esta dividida en dos niveles permitiendo de esta manera el no tener que recorrer toda la extensión del área y facilitando la llegada al hall de ascensores. Dos rampas, una de entrada y otra de salida, contribuyen el flujo vehicular.

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Para enfatizar el carácter andino del proyecto se ha visto por conveniente utilizar materiales nobles y naturales sin revestimiento, tales como el granito, el hormigón visto y la cerámica, combinados con muros revocados y colores apropiados.

La superficie construida es de 4.758 m2 repartida en tres niveles, incluyendo la plazuela central y el área de estacionamiento.

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2022

Arq. Juan Carlos Calderón,

Arq. Juan Carlos Calderón, 1932-2017 :(

texto por: Carlos D. Mesa G. Ex Presidente de Bolivia.

"No es frecuente en Bolivia pensar en grande y hacer las cosas en grande. “El apogeo, la decadencia, la ética, la corrupción, la profundidad o la banalidad se pueden leer… en una estructura (arquitectónica) como también a través de ella se pueden leer a simple vista los valores que rigieron o rigen en una sociedad” escribió el arquitecto Juan Carlos Calderón en 2014.

Septiembre de 2017

Septiembre de 2017

La idea del movimiento perpetuo, la de la transformación, la de que hay un matrimonio indisoluble entre el hacer orgánico intrínseco a la naturaleza y la actividad creativa humana, fue la fuente de la que Calderón bebió como arquitecto desde su encuentro deslumbrado con la vida y la obra de Frank Lloyd Wright, el mayor cultor de lo que se ha conocido como arquitectura organicista.

Calderón comprendió, y ese es uno de los rasgos de su genio, que la idea de una “arquitectura nacional” que había preocupado ya en la mitad del siglo XX a Emilio Villanueva, no se resolvía a través del autismo, menos aún a partir de la vacua ornamentación de debatible referencia simbólica, sino a partir de un proceso ajeno a los parámetros de inevitable inspiración fascista tan cara a los dictadores del realismo socialista soviético, la grandilocuencia mussoliniana, o incluso las propuestas más sofisticadas de Speer para el Führer. Su obra se apoyó en una mirada universal, en tanto la vida fue la matriz de la que nació su arquitectura.

Calderón es irrepetible porque el decurso de sus actos creativos traducidos en varios de los edificios más relevantes de toda nuestra arquitectura, partía de una extraordinaria combinación: una gran sofisticación intelectual y una elaboración intuitiva a partir de lo que el arquitecto consideraba la célula madre de cada una de sus obras: por eso escribió “la arquitectura organicista, a pesar de haber sido descuidada, posee valores que, desde sus comienzos, podrían haber sido el reflejo de una sociedad democrática contemporánea: su tranquilidad poética, su trascendencia más allá de una fría eficiencia, el respeto a su entorno con las consiguientes características locales, su inconfundible calidez, su impulso de crecimiento orgánico, su amor a la naturaleza, podrían ser la respuesta a la esterilidad y a la alienación de nuestro tiempo”.

La estética, por consiguiente, no fue en él la epidérmica aproximación al imperio del “buen gusto”, sino el resultado de una comprensión integral de su entorno. A pesar de su fructífera obra previa y de varios edificios construidos en diferentes ciudades del país, ese lugar fue sin duda La Paz. La ciudad lo inspiró, se comprometió con ella y se dolió de ella porque asistió a un proceso vertiginoso de crecimiento que rompió lanzas con su argamasa, la tierra, la montaña como alma y cuerpo de la urbe.

Desde su primer gran edificio, la sede de ENTEL en 1975 hasta obras mayores como el llamado Palacio de Telecomunicaciones en la década de los años ochenta, la evolución del arquitecto fue patente. Un buen ejemplo es el edificio Hansa en el que el juego de fachadas es asombroso, la limpieza racional de una, contrasta con el movimiento que parece desplegarse en la otra, a despecho de los bloques simétricos de una tercera. Según el lugar que uno escoge, la gran estructura cambia, parece moverse. En el Palacio de Telecomunicaciones, el inevitable desafío de la gran superficie construida, se compensa con el gran espacio interior de la fachada principal y con las líneas verticales que culminan en el bloque del auditorio. Como en otras de sus obras, las referencias a nuestras culturas indígenas fundacionales (ya lo había hecho Villanueva con maestría en el monoblock central de la UMSA) escapan a lo obvio, tienen sentido como una parte integral del diseño, sugieren, proponen, no son parches artificiales y excéntricos a la evolución del diseño.

Calderón resolvió la cuestión del “estilo” a partir de la forma primigenia que dependía de la función. Cada uno responde a una demanda determinada. El emblemático edificio Illimani sigue hoy como un referente de volumen y de forma para los edificios de departamentos. En el otro extremo, la sede de la CAF, obra de plena madurez, demuestra la perfecta posibilidad de combinar la transparencia con materiales que parecían exclusivos y aún execrables del brutalismo de los años setenta. Si en San Alberto cometió el mayor pecado de no seguir la norma de oro de su propia visión naturalista, la de calzar proporción, horizonte y entorno, en la mayor parte de su obra demostró el talento de un grande.

Como homenaje a un hombre renacentista en muchos sentidos, debiéramos escuchar mirando los edificios que honran a las ciudades donde se encuentran -pero sobre todo a los de La Paz, su ciudad, la de su cuna y la de su agonía- un aria, quizás “Una Furtiva Lágrima”. Porque soñó y pensó en grande, porque hizo grandes obras, porque fue un grande."

créditos fotográficos a los respectivos autores.